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Huella en el alma

Publicado el 6 de noviembre de 2024

Dejaste una huella que el tiempo no borra,
un amor sincero que aún me abraza.
Aunque partiste, no te has ido,
sigues siendo mi amigo querido.

Cada rincón lleva tu presencia,
cada momento guarda tu esencia.
En el eco de mis risas y mis silencios,
vives en mis días y en mis sueños.

Tu lealtad fue mi refugio, mi calma,
en los días oscuros, fuiste mi alma.
Nunca pediste nada a cambio,
y me diste todo sin reparo.

Hoy te busco en el cielo y en el viento,
en cada estrella, en cada momento.
Eres el susurro en la madrugada,
la paz que llena mi morada.

En mis pasos siento tu compañía,
en mi andar, en mi melancolía.
No importa la distancia ni el tiempo,
tú eres mi eterno recuerdo.

Fuiste luz en mis días sombríos,
calor y consuelo en mis desafíos.
Aunque ya no te vea a mi lado,
tu amor en mi ser está grabado.

Cada lágrima que hoy derramo,
es por el amor que aún te guardo.
No te has ido, solo estás lejos,
esperando en un rincón del cielo.

Sé que un día volveré a verte,
en ese lugar sin despedidas ni suerte.
Hasta entonces, amigo amado,
vives en mí, en cada paso dado.

Tu partida es un silencio profundo,
un vacío en mi pequeño mundo.
Pero tu recuerdo es un faro brillante,
que guía mi alma hacia adelante.

Gracias por cada momento vivido,
por ser familia, por ser abrigo.
Eterno amigo, nunca te irás,
en mi corazón siempre estarás.

crepúsculo, horizonte y naturaleza